jueves, 16 de junio de 2011

Corazón Versus Razón

Aquí os dejo un poema de los que más me gustan de todos los que llevo escritos. Y de los que más me ha costado escribir, también. Primero, por intentar encontrar esa expresión, esa forma de ponerlo, que se ajustara a lo que yo quería decir sin perder la... ¿literalidad? Después, porque la estructura me costó muchísimo, al intentar que más o menos, el poema se repitiera en estrofas con el mismo número de versos. (Si contáis, los versos de las estrofas son los siguientes: 4, 4, 3, 5, 2 y 2; y se vuelve a repetir: 4 (5 si se cuenta ese "Estoy" entre paréntesis), 4, 3, 5, 2 y 2).





Corazón versus Razón



Y al llegar la oscuridad posterior al día,
se crearán extraños acordes y melodías,
puesto que ya cayó al fin la razón,
ahora es el dominio del corazón.


Y él, tan loco y sincero corazón,
se dejará herir hasta sangrar y más allá,
ya que todo su empeño pondrá
en contrariar a la razón.


Difícil es para él entender,
que no ha de correr tras aquel
a quien jamás dejó de querer.


Que aquello ya pasó,
le dice la razón,
pero, ¿cómo fue que aquello se marchó?
¡Si aún todavía me sigue doliendo!
¡Si aún todavía sigo llorando en silencio!


Recuerdo y Esperanza juntos caminan.
Él, callado y dolorido, los mira.

Y ahora que ya calló el corazón,
y ahora que es el dominio de la razón…


(Estoy)
Escribiendo una página en blanco
en un descolorido y triste banco
frente al húmedo y solitario estanque
de un olvidado y lúgubre parque.


Cambiando el rumbo de éste mi viaje…
El atraer a las nieves salvajes,
consecuencia y provocación directa,
de soñar una primavera eterna. 
Llorando por lo que borró el pasado,
llorando por el pesado candado
que en silencio llevo y he llevado.


Y he descubierto la verdad oculta:
—es tormento que su boca, endulza—,
pero no es más que un bautismo cruento.
Y bajo tu espina, Rosa: el tormento.
Y ha pasado el tiempo, dulce lamento.


Y mil cosas intentaron matarme,
y no soy más fuerte aún, gendarme.


Y ahora que ya calló la razón,

ahora es el dominio del corazón…


miércoles, 15 de junio de 2011

Declaración de intenciones




Cuánto cambian a veces las cosas. He empezado a escribir estas líneas en el teclado de mi móvil, pero creo, no, estoy segura, de que llevaban mucho tiempo fraguándose, en realidad, dentro de mí. Y las palabras fluyen como si se tratara de un río caudaloso y fuerte que no se detiene ante nada. Se deslizan las palabras y las frases entre mis dedos, como si fueran en realidad de agua, como si tuvieran vida, y es imposible contenerlas. No sé cuanto tiempo hace desde que escribir me ha resultado tan fácil. Ni tan exacto.


Y es que, reconozco, que tengo mucho todavía que rectificar para subsanar las heridas que me he autoinfligido. Heridas del espíritu, pero que duelen y hieren igual o más que las heridas físicas. Porque durante todo este tiempo he ido aprendiendo cosas sobre el mundo y sobre mí misma, pero aún me quedan muchísimas más por aprender. Y una de las más importantes sobre la que tengo que seguir aprendiendo y conociendo es sobre mi... "don", mi refugio, mi parte más creativa, más personal e íntima. Mi escritura.


Voy a cumplir, durante este mismo año, los 18. La mayoría de edad, la supuesta "independencia", la "madurez". Pero hay un hecho no sé si más importante, pero sí más... chocante, en cierto modo. E inquietante, al menos para mí. Y es que en el mes anterior al de mi cumpleaños, hará 5 años que empecé a plasmar mis ideas sobre la pantalla de un ordenador. 5 años desde que empecé "Alianza", 5 años desde que empecé a escribir. 5 años no son nada. 5 años son una eternidad.


Es extraño, y a la vez emocionante. Me da miedo, y vergüenza. Vergüenza porque creo que he pasado dos de esos cinco años sin escribir, más o menos, porque ha habido muchos parones largos en mi "vida literaria". Y digo "creo" porque tengo que reconocer que no he llevado la cuenta de cuánto tiempo ha sido, porque pienso que haberlo hecho habría sido como aceptar del todo que había abandonado algo que me es muy importante, y que no habría soportado saberlo con certeza y superar esos baches personales. Así que sí, ha sido una sequía muy larga.


Y esa fecha se ha convertido en una fecha límite. Estoy como viviendo una contrarreloj, sólo que mi contrincante soy yo misma, también. Es una carrera para reencontrarme a mí misma, para demostrarme que no todo sigue igual que cuando tiré la toalla, cuando me vine abajo. Pero no sé si en realidad ha cambiado algo, y ése es el problema.


Mi forma de escribir, aunque ha mejorado, sigue siendo prácticamente la misma, en esencia. Ahora reflexiono un poco más antes de empezar a hilar palabras, pero sigo actuando por impulso, a expensas, necesitando, el primer impulso de energía que me ponga en marcha. Ese primer impulso que me quema la sangre, que se muere por tratar de ser encarcelado en forma de letras que den sentido y vayan conformando una historia. Ese primer impulso con el que se escriben las primeras letras de una creación nueva, de un texto inédito.


Después de eso, creo que he cambiado en algo. Hay más estructuración en los textos de ahora que en los de mis inicios, en los de mis primeros pinitos literarios. Uno de los universos (sí, universos, no me falta ambición, ¿eh?) en los que estoy profundamente atrapada en su conformación y desarrollo es el de "Theana". Tengo dos archivos ahora mismo con información y notas sobre él. En total, unas 45 páginas, más o menos, a falta de pulir y rectificar muchas cosas. Sin embargo, no he escrito ni una palabra sobre las historias que tengo pensadas y están ambientadas en ese mundo. Quizá eso pueda verse como un avance significativo, ¿cierto?


Pues, en realidad, no. Al menos, no desde mi punto de vista, si tengo que ser completamente realista. Porque Theana me ha ido demostrando con el paso del tiempo que es una criatura insaciable que devora cada vez más recursos, a la que le crecen cada vez más cabezas cual hidra mitológica y que es más compleja de lo que jamás creí posible. Así que en realidad, esas 45 páginas no son mas que la constatación del hecho de que yo ya no podía aspirar a mantener toda esa cantidad ingente de información dentro de mi cabeza y permanecer relativamente cuerda.


Así que es en realidad un fracaso, no un logro. Un fracaso porque no decidí sabiamente empezar a estructurar y poner en orden todas las ideas acerca de ese universo antes de escribir nada. No. Simplemente no podía seguir haciendo como hasta entonces y conseguir/lograr que Theana se desarrollara de forma "sana" y en todo su potencial dentro de mi cabeza únicamente. Ése es el verdadero problema.


Así que el aniversario se ha convertido en una fecha límite, una en la que se decidirá en cierto modo si ha cambiado algo para mejor o no. Una fecha límite para demostrarme a mí misma que puedo escribir y encontrar un equilibrio que me permita hacerlo sin sufrir, sin grandes altibajos, un equilibrio personal entre mi parte responsable y mi parte creativa y alocada. Necesito con desesperación encontrar ese equilibrio. O al final resultará que en el fondo no ha merecido la pena, porque no soy capaz de ser constante, de llegar al final de las cosas de forma completa, como debe ser.


Leí en alguna parte, hace no mucho, que los escritores no éramos en realidad mas que unos egoístas que obligaban al resto del mundo a soportar nuestros delirios y nuestras grandes frustraciones, nuestros problemas personales. Algo así se deducía de aquel texto, más o menos.


Estoy completamente de acuerdo con eso. Pero espero, sinceramente, que ese egoísmo resulte en algo interesante o provechoso, al final. En algo que haya merecido la pena. Lo espero sinceramente.


Esto lo escribí no hace mucho tiempo. Aun así, ahora la situación no es exactamente la misma que describo aquí. Creo que el final de los exámenes (sobre todo la Selectividad, uff) y la tranquilidad de haber terminado al fin, hace que esté más relajada en esto de escribir también, y ya no siento esa sensación de... ir a contrarreloj. Aun así, esa fecha, la de los 5 años, esta ahí en el horizonte, muy presente.

Presentación

Bueno, aquí voy de nuevo.

Nuevo blog, nuevas intenciones, nuevas perspectivas. Después de haberlo intentando de otras formas en otros blogs anteriores, abro éste con la intención de que sea el definitivo, de que sea finalmente uno de mis rinconcitos personales donde poder explayarme y dar rienda suelta a mis delirios literarios y mis inquietudes.

Sobre todo, quiero publicar aquí los textos que voy escribiendo, para poder compartirlos con todo el mundo que se asome por aquí, para que vayan viendo la luz y no estén guardados en un simple documento de texto en un pendrive, ocultos del mundo, sólo visibles para mí. Cualquier idea, ayuda, crítica y demás será bien recibida, con la esperanza de que poco a poco, pueda ir mejorando, :D

Sin embargo, aviso de que aquí habrá cabida para todo, no sólo para literatura, si no para todo lo que vaya surgiendo.

Todos aquellos que estéis dispuestos a ello seréis bienvenidos a acompañarme en este nuevo proyecto.

Con cariño,

Belén Cebrián. También conocida a veces, en algunos sitios, como "Soñando", o, simplemente, "Soñi".